¿Qué tipos de SATE existen y cuál es el material más adecuado para tu presupuesto?

12 de abril de 2023

SATE son las siglas de Sistema de Aislamiento Térmico Exterior, es decir, en lugar de colocar el aislamiento en la cámara entre el cerramiento y el tabique como hacemos tradicionalmente, en este caso colocamos este aislamiento en el exterior de la fachada. Pero, ¿qué tipos de SATE existen? Vamos a analizar los diferentes materiales SATE que hay en el mercado y destacaremos las ventajas y desventajas de cada una de ellas.

Qué es SATE

Las siglas de Sistemas de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE) hacen mención a este tipo de solución que sirve para aislar las fachadas. Uno de los mayores beneficios es reducir el gasto energético y las emisiones contaminantes y su objetivo es minimizar la apariencia de los puentes térmicos en una edificación.

Por lo tanto, estamos hablando de una técnica, que sirve recubrir las fachadas y exteriores con paneles aislantes. Esto va a permitir proteger al edificio, tanto del frío y calor, así como mantener una temperatura constante durante todo el año.

Este tipo de actuaciones cada vez tiene mayor importancia para reducir las emisiones contaminantes. Incluso, el Gobierno de España ha implementado una serie de medidas y ayudas para rehabilitar los edificios y mejorar la eficiencia térmica y certificación energética.

Tipos de SATE según el material

Una vez que ya sabemos lo que es, también debemos hablar de la importancia de los materiales que se utilizan. Hay que destacar que deben contar con el DITE (Documento de Idoneidad Técnica Europeo), que forma parte del Reglamento europeo de productos permitidos para la construcción. Previamente, se ha hecho un análisis y una evaluación para probar y garantizar su efectividad en este tipo de trabajos.

Cada vez se experimenta con más tipos de materiales diferentes con características aislantes para utilizar como sistema de aislamiento SATE, siendo los más destacados en estos momentos los cuatro que vamos a detallar a continuación:

Poliestireno expandido (EPS)

Vamos a comenzar con uno de los tipos de SATE mejor valorados en el mercado que es el SATE de poliestireno expandido, conocido por las siglas EPS.

De hecho se trata de uno de los materiales más utilizados para cualquier tipo de aislamiento por sus características y ventajas.

El poliestireno expandido está fabricado con un 95% de poliestireno y un 5% de aire, lo que le confiere una buena elasticidad y unas particularidades que lo diferencian del resto de materiales.

Su conductividad térmica es desde los 0,031 W/mk y hasta 0,053 W/mk.

Dependiendo de las necesidades en cada caso, se puede encontrar con distintos espesores, así como con una densidad que será de un mínimo de 15 Kg/m3 y hasta 18 Kg/m3.

Su resistencia al fuego es muy elevada, garantizando un comportamiento totalmente seguro para los habitantes de la vivienda, además de que también destaca su fácil instalación, ya que cada pieza tiene un peso reducido, se adhiere con gran eficacia a multitud de materiales y además es fácil de recortar y adaptar a las singularidades de la fachada.

La vida útil de este material es prácticamente infinita, ya que si no se altera de forma directa, conservara sus cualidades inalterables a lo largo de toda la vida útil del edificio.

Su precio es otra de las ventajas destacadas, ya que el poliestireno expandido es el material SATE con mejor relación calidad precio del mercado, ofreciendo el mejor rendimiento posible a un coste asumible para todos los bolsillos, de ahí que sea una de las opciones más elegidas.

En Aispor somos fabricantes de poliestireno expandido y te ofrecemos este tipo de SATE, además de muchas más soluciones.

Poliestireno extruido (XPS)

Otra alternativa es el poliestireno extorsionado o poliestireno extruido, el cual tiene grandes similitudes con el poliestireno expandido.

En este caso, la conductividad térmica es de una media de 0,040 W/mk, con lo cual estamos dentro del margen del poliestireno expandido, y de igual manera, también se puede presentar con distintos espesores y densidades en función de las necesidades en cada caso.

Su precio es algo más elevado, y aunque también es fácil de colocar, las piezas se presentan con una menor elasticidad y es más fácil que puedan aparecer pequeñas irregularidades en el corte que afecten al aislamiento final.

No obstante, al igual que ocurre con el EPS, el XPS es un material resistente, de larga durabilidad y muy interesante para SATE.

Lana de roca

La lana de roca es un material que se obtiene a partir de rocas volcánicas mediante un tratamiento a 1600 °C.

Esto permite obtener una fibra muy resistente y con unas fantásticas características en materia de aislamiento, que absorbe también adecuadamente el agua.

Tiene una gran resistencia al fuego aunque su instalación puede ser algo más compleja, sobre todo a la hora de añadir una terminación a la pared intentando ahorrar tanto espacio como dinero.

También hay que tener en cuenta que al necesitar elevadas temperaturas para su fabricación, la producción de CO2 y el consumo de energía será mayor en comparación con otras alternativas.

Lana de vidrio

La lana de vidrio es otro material similar a la lana de roca, aunque en este caso se obtiene a partir de la fabricación de hilos de vidrio a altas temperaturas.

También tiene un gran aislamiento térmico, aunque ligeramente por debajo del de la lana de roca, además de que su fabricación es menos sostenible.

En cuanto a la vida útil, puede alcanzar tranquilamente los 50 años.

Cómo se instala el sistema de aislamiento térmico exterior

Con esta información, ya sabemos qué es SATE en construcción. Tal como hemos explicado, se puede emplear en soportes de diversa naturaleza, como la piedra, el ladrillo o el hormigón, entre otros. Uno de los principales requisitos es que tenga una buena estructura para garantizar un correcto aislamiento.

Este procedimiento es muy funcional, porque garantiza la resistencia a los puentes térmicos, la impermeabilidad al agua e impide la aparición de humedades y hongos. Además, otro aspecto importante es la barrera frente a las posibles grietas.

Uno de los pasos más importantes es la instalación del sistema SATE, que, en muchos casos, depende de la fabricación de los materiales a la hora de su fijación. Por esta razón, hay varios procedimientos que se pueden emplear para mejorar las condiciones térmicas y el ahorro energético. En algunos casos, se usa un cordón perimetral y, en otros, se presiona con una llana de forma directa.

Las placas aislantes se apoyan sobre el perfil de arranque y se ejerce fuerza para repartir correctamente el adhesivo, si esta fuera la elección. Hay que tener mucho cuidado con las esquinas, que deberán estar perfectamente protegidas con perfiles metálicos. En la mayoría de los casos, se recomienda usar mallas.

La primera capa se reviste con mortero, con un espesor de 1 a 2 mm. Una vez que se ha secado, se aplica un segundo revestimiento y habrá que esperar unas 24 horas para seguir con el resto de la imprimación. Si el trabajo se hace de forma minuciosa, finalmente, se logrará que el acabado final sea uniforme.

La importancia de elegir el tipo de material SATE adecuado

Tal y como podemos observar, existen varios tipos de material SATE, teniendo cada uno de ellos unas características y particularidades que es importante tener en cuenta a la hora de elegir el tipo de aislante que mejor se adapte a las condiciones de cada obra.

Por esa razón, lo mejor es estudiar cada caso de manera que podamos elegir un aislamiento lo más adecuado posible, aunque en este sentido, el tipo de SATE elegido para la mayor parte de obras es el poliestireno expandido EPS por sus características y por las ventajas que ofrece con respecto al resto de alternativas.